Clases de hormigón visto (SB1 - SB4)
Las clases de hormigón visto son un sistema de clasificación que establece el nivel de calidad estética que debe presentar una superficie de hormigón una vez finalizada su ejecución. Estas categorías sirven como referencia durante el diseño, la
planificación, la fabricación y la evaluación final de la obra.
La clasificación no solo tiene en cuenta el hormigón como material, sino también el acabado visual de la superficie. Para ello se valoran aspectos como la uniformidad del color, la textura, la porosidad, la planimetría, las juntas de encofrado, las juntas de hormigonado, el tipo de encofrado utilizado y la apariencia general del conjunto.
Cuanto mayor es la categoría de hormigón visto, más estrictos son los requisitos de ejecución y control durante todas las fases del proyecto. Esto exige una coordinación precisa entre el diseño, el encofrado, el proceso de hormigonado y los acabados finales.
En Alemania, las clases de hormigón visto están definidas mediante las recomendaciones técnicas publicadas por organismos especializados del sector, que establecen los criterios de calidad para cada nivel y sirven como referencia en numerosos proyectos de construcción.
Cuando el resultado obtenido no cumple los requisitos estéticos previstos para la clase especificada, es posible realizar una restauración especializada que permita corregir los defectos y recuperar una apariencia uniforme, respetando el nivel de calidad exigido.
Resumen de las clases de hormigón visto
| Clase | Nivel de exigencia | Aplicaciones habituales |
|---|---|---|
| SB1 | Requisitos estéticos básicos. | Sótanos, cuartos técnicos, almacenes, garajes y zonas de uso secundario. |
| SB2 | Nivel de acabado estándar. | Muros de contención, escaleras, estructuras vistas y superficies con exigencias normales. |
| SB3 | Alto nivel de calidad estética. | Fachadas, interiores de edificios, viviendas y espacios representativos. |
| SB4 | Máxima exigencia en el acabado superficial. | Arquitectura de prestigio, edificios emblemáticos, obras singulares y elementos de diseño de alta calidad. |
Esta descripción general ofrece una clasificación inicial. En última instancia, lo que importa siempre son los requisitos acordados en el proyecto específico y cómo se integra el área en el contexto general.
Las clases de hormigón visto
Clase 1 de hormigón visto
La Clase 1 corresponde a superficies de hormigón visto con un nivel básico de exigencia estética. Se utiliza principalmente en espacios donde la funcionalidad es el aspecto más importante, como sótanos, cuartos de instalaciones, almacenes o zonas industriales.
En este tipo de acabado se aceptan pequeñas variaciones de color, textura o porosidad, ya que la prioridad no es conseguir una superficie perfecta, sino garantizar un resultado funcional y duradero.
Clase 2 de hormigón visto
La Clase 2 representa el nivel estándar de calidad para superficies de hormigón visto. Es una clasificación muy utilizada en escaleras, muros de contención, pasillos, estructuras vistas y otras zonas donde el acabado tiene una mayor importancia estética.
En esta clase se busca una superficie uniforme y equilibrada, prestando atención a aspectos como la distribución de los poros, la regularidad del color, la textura del hormigón y la correcta alineación de las juntas de encofrado. Aunque el nivel de exigencia es superior al de la Clase 1, todavía admite pequeñas diferencias que no afectan al aspecto general del elemento.
Clase 3 de hormigón visto
La Clase 3 está destinada a proyectos con un elevado nivel de calidad visual. Es habitual en fachadas, edificios representativos, espacios interiores de diseño y elementos arquitectónicos donde el hormigón visto forma parte de la imagen del proyecto.
En este nivel, cualquier variación de color, diferencias de textura, poros excesivos, marcas de encofrado o pequeñas imperfecciones pueden resultar fácilmente perceptibles. Por ello, es imprescindible una planificación rigurosa y un control exhaustivo durante todo el proceso de ejecución para conseguir el acabado previsto.
Clase 4 de hormigón visto
La Clase 4 representa el máximo nivel de calidad estética para el hormigón visto. Se reserva para obras de arquitectura de alta gama, edificios singulares, fachadas emblemáticas y elementos constructivos donde el acabado superficial debe ser prácticamente impecable.
Debido a la elevada exigencia de esta categoría, es habitual definir previamente muestras o paneles de referencia que permitan establecer con precisión el aspecto final esperado. Cada proyecto presenta características propias, por lo que los criterios de aceptación suelen adaptarse a los objetivos estéticos específicos de la obra.

¿Cómo se evalúa la calidad del hormigón visto?
La valoración del hormigón visto no depende de un único detalle, sino del conjunto de la superficie. La presencia de pequeños poros, ligeras diferencias de tonalidad o mínimas irregularidades no implica necesariamente que exista un defecto. Lo realmente importante es la impresión visual global, el nivel de calidad exigido y la clase de hormigón visto especificada para el proyecto.
Para determinar si una superficie cumple con los requisitos establecidos, se analizan distintos aspectos técnicos y estéticos, entre los que destacan:
- Textura y acabado superficial.
- Tamaño y distribución de poros o pequeños huecos.
- Uniformidad del color y diferencias de tonalidad.
- Planitud de la superficie.
- Diseño y aspecto del encofrado utilizado.
- Juntas de hormigonado y uniones del encofrado.
- Posición y acabado de los orificios de anclaje.
- Presencia de eflorescencias, manchas de óxido, suciedad u otras alteraciones.
- Reparaciones visibles, retoques o daños producidos con posterioridad.
En los apartados siguientes encontrará una explicación detallada de los criterios que definen cada clase de hormigón visto, facilitando la correcta evaluación y clasificación de cada superficie según los estándares de calidad establecidos.
Requisitos de textura
Requisitos: porosidad, color, planitud
Requisitos para el revestimiento del encofrado, juntas de construcción y empalmes del encofrado.

¿Cumple la superficie con la clase de hormigón visto prevista?
Determinar si una superficie de hormigón visto alcanza la categoría especificada no depende de un único aspecto. La evaluación siempre debe realizarse considerando el conjunto de la superficie, el nivel de exigencia establecido en el proyecto y la impresión visual que ofrece una vez finalizada la obra.
Las dudas suelen aparecer cuando existen diferencias apreciables de color, exceso de porosidad, coqueras, eflorescencias, manchas de óxido, reparaciones visibles, juntas de encofrado demasiado marcadas, pequeños desconchados en los cantos o suciedad producida durante el transporte, el montaje o el uso de la estructura. En estas situaciones, es recomendable comprobar la clase de hormigón visto acordada, valorar las desviaciones existentes y determinar si es conveniente realizar un tratamiento de restauración o una mejora estética de la superficie.
En muchos casos, estos defectos visuales pueden corregirse mediante tratamientos específicos para hormigón visto, retoques localizados, veladuras o técnicas de restauración superficial, consiguiendo un acabado más uniforme sin alterar el aspecto natural ni la personalidad del hormigón.
Las clases de hormigón visto no son clases de hormigón
Es habitual confundir las clases de hormigón visto con las clases resistentes o las distintas tipologías de hormigón. Sin embargo, ambos conceptos hacen referencia a características completamente diferentes.
Las clases de hormigón definen las propiedades técnicas del material, como su resistencia, composición o prestaciones estructurales. Por el contrario, las clases de hormigón visto únicamente evalúan la calidad estética de la superficie visible.
En consecuencia, cuando se habla de clases de hormigón visto, no se está haciendo referencia a la resistencia del hormigón, sino al nivel de acabado, uniformidad y calidad visual que debe presentar la superficie una vez terminada.
